¿Merece la pena un seguro de viaje? Qué cubre de verdad (y qué no)

Por Miquel Vidal Verdu · Corredor de seguros, 18 años en la correduría
Revisado por Jose Ramon Vidal Catala, gerente y corredor de seguros
El seguro de viaje suele ser lo último en lo que pensamos al preparar las vacaciones, cuando los vuelos y el hotel ya están pagados. Y sin embargo es la pieza que decide si un imprevisto se queda en anécdota o se convierte en el recuerdo más caro del año.
La tarjeta sanitaria europea no es un seguro de viaje
Si viajas por Europa, la tarjeta sanitaria europea (TSE) te da acceso a la sanidad pública del país en las mismas condiciones que sus residentes, lo que puede incluir copagos que en España no existen. Lo que no cubre: la repatriación a España si algo se complica, ni la sanidad privada, que es justamente la más habitual en muchas zonas turísticas. La TSE y el seguro de viaje se complementan; no elijas entre uno u otro.
Fuera de Europa, la sanidad se paga (y mucho)
Estados Unidos, buena parte de Asia o América Latina no tienen convenio sanitario con España: cada consulta, prueba o ingreso se paga íntegro. Una urgencia con hospitalización puede alcanzar decenas de miles de euros, y un traslado sanitario de vuelta a España, aún más. Es el motivo por el que la cobertura médica amplia es la parte más importante de cualquier seguro de viaje fuera de Europa.
La cancelación: la cobertura que casi todos contratan tarde
La cobertura de cancelación te devuelve lo ya pagado (vuelos, alojamiento, actividades) si tienes que suspender el viaje por una causa cubierta: una enfermedad, un accidente, un imprevisto laboral grave... El detalle que casi nadie conoce: solo protege frente a lo que ocurra después de contratar el seguro. Contratarlo la víspera de volar deja fuera casi todo su valor; lo ideal es hacerlo al reservar el viaje.
¿Y el seguro que ya llevo con la tarjeta bancaria?
Muchas tarjetas incluyen algún seguro de viaje, pero conviene leer la letra pequeña: suele exigir haber pagado el viaje con esa tarjeta, los capitales de asistencia médica acostumbran a ser bajos para destinos caros como EEUU y la cancelación, si existe, tiene límites y exclusiones amplias. Puede servir como complemento, pero rara vez como única cobertura.
¿Viaje puntual o póliza anual?
Si sales de viaje dos o más veces al año, una póliza anual multiviaje suele salir más a cuenta que asegurar cada escapada por separado, y elimina el riesgo de que un viaje se quede sin cubrir por las prisas. Para un único viaje al año, la póliza puntual ajustada a destino y fechas sigue siendo la opción más económica.
Un último consejo de corredor
No todos los viajes necesitan el mismo seguro: no es lo mismo una semana en Lisboa que tres en Tailandia con excursiones de buceo. Antes de contratar, cuenta a tu asesor a dónde vas, cuántos sois y qué planes tenéis; ajustar la cobertura al viaje real es la diferencia entre pagar por tranquilidad y pagar por papel.
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