Vidal i Verdú Correduría de Seguros
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¿Merece la pena un seguro de viaje? Qué cubre de verdad (y qué no)

El seguro de viaje suele ser lo último en lo que pensamos al preparar las vacaciones, cuando los vuelos y el hotel ya están pagados. Y sin embargo es la pieza que decide si un imprevisto se queda en anécdota o se convierte en el recuerdo más caro del año.

La tarjeta sanitaria europea no es un seguro de viaje

Si viajas por Europa, la tarjeta sanitaria europea (TSE) te da acceso a la sanidad pública del país en las mismas condiciones que sus residentes, lo que puede incluir copagos que en España no existen. Lo que no cubre: la repatriación a España si algo se complica, ni la sanidad privada, que es justamente la más habitual en muchas zonas turísticas. La TSE y el seguro de viaje se complementan; no elijas entre uno u otro.

Fuera de Europa, la sanidad se paga (y mucho)

Estados Unidos, buena parte de Asia o América Latina no tienen convenio sanitario con España: cada consulta, prueba o ingreso se paga íntegro. Una urgencia con hospitalización puede alcanzar decenas de miles de euros, y un traslado sanitario de vuelta a España, aún más. Es el motivo por el que la cobertura médica amplia es la parte más importante de cualquier seguro de viaje fuera de Europa.

La cancelación: la cobertura que casi todos contratan tarde

La cobertura de cancelación te devuelve lo ya pagado (vuelos, alojamiento, actividades) si tienes que suspender el viaje por una causa cubierta: una enfermedad, un accidente, un imprevisto laboral grave... El detalle que casi nadie conoce: solo protege frente a lo que ocurra después de contratar el seguro. Contratarlo la víspera de volar deja fuera casi todo su valor; lo ideal es hacerlo al reservar el viaje.

¿Y el seguro que ya llevo con la tarjeta bancaria?

Muchas tarjetas incluyen algún seguro de viaje, pero conviene leer la letra pequeña: suele exigir haber pagado el viaje con esa tarjeta, los capitales de asistencia médica acostumbran a ser bajos para destinos caros como EEUU y la cancelación, si existe, tiene límites y exclusiones amplias. Puede servir como complemento, pero rara vez como única cobertura.

¿Viaje puntual o póliza anual?

Si sales de viaje dos o más veces al año, una póliza anual multiviaje suele salir más a cuenta que asegurar cada escapada por separado, y elimina el riesgo de que un viaje se quede sin cubrir por las prisas. Para un único viaje al año, la póliza puntual ajustada a destino y fechas sigue siendo la opción más económica.

Un último consejo de corredor

No todos los viajes necesitan el mismo seguro: no es lo mismo una semana en Lisboa que tres en Tailandia con excursiones de buceo. Antes de contratar, cuenta a tu asesor a dónde vas, cuántos sois y qué planes tenéis; ajustar la cobertura al viaje real es la diferencia entre pagar por tranquilidad y pagar por papel.

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