Seguro de caza: por qué es obligatorio, qué cubre y cuánto cuesta

Por Miquel Vidal Verdu · Corredor de seguros, 18 años en la correduría
Revisado por Jose Ramon Vidal Catala, gerente y corredor de seguros
Para cazar con armas en España hace falta licencia, permiso de armas y un seguro de responsabilidad civil en vigor. Lo dice el Real Decreto 63/1994 y te lo pueden pedir en cualquier control. Lo que casi nadie mira es hasta dónde llega ese seguro obligatorio, que es justo donde empiezan los problemas.
Qué cubre el seguro obligatorio (y qué no)
El obligatorio cubre los daños personales que causes cazando, hasta 90.151,82 € por víctima. Suena a mucho hasta que ves lo que indemniza un tribunal por una lesión grave o por un fallecimiento: el baremo se come esa cifra con facilidad, y a partir de ahí respondes con tu patrimonio.
Además, el obligatorio no cubre los daños materiales. Un perdigonazo a un coche aparcado en el camino, a la ventana de una caseta o al ganado de una finca no entra. Para eso está la responsabilidad civil voluntaria, que es la que de verdad marca la diferencia entre una póliza que sirve y una que solo cumple el papel.
¿Cuánto cuesta el seguro del cazador?
Menos de lo que la gente imagina: en el mercado se mueve entre los 13 € de una póliza con lo justo y los 90 € largos de la licencia federativa con todas sus coberturas. Nosotros lo tenemos desde 19,35 € al año con 60.000 € de responsabilidad civil voluntaria, y a 25,78 € con 300.000 €, ya con impuestos.
En las dos opciones van incluidos los accidentes del cazador, la defensa jurídica, hasta cinco perros propios y el tiro al plato. La diferencia entre una y otra son seis euros al año, así que si cazas en batidas o monterías, donde hay más escopetas alrededor, la elección es fácil.
Seguro del cazador y licencia federativa no son lo mismo
La licencia federativa incluye un seguro y, además, te permite competir y participar en las actividades de la federación. Si no compites, estás pagando por algo que no usas: una póliza de cazador suele salir bastante más barata con coberturas equivalentes, y en accidentes incluso mejores según la modalidad.
Si sí compites, mira el capital mínimo de responsabilidad civil que te exige tu federación antes de inscribirte en un campeonato, porque suele estar por encima del de una póliza estándar. Es un dato que conviene comprobar en lugar de suponerlo.
Los perros: donde más letra pequeña hay
La mayoría de pólizas cubren la responsabilidad civil de un número máximo de perros de tu propiedad (en la nuestra, cinco) mientras cazas o los adiestras en terrenos autorizados. Fuera de la acción de cazar, quien responde es tu seguro de hogar o el de responsabilidad civil de mascotas.
Dos avisos importantes. Los galgos quedan excluidos en casi todas las pólizas de caza, igual que las razas consideradas potencialmente peligrosas: necesitan su propio seguro. Y si llevas perros de otro, los daños que causen no son cosa de tu póliza, sino de la de su dueño.
Tiro al plato, compak y recorridos de caza
Muchas pólizas del cazador cubren también el tiro deportivo con escopeta en campos autorizados: foso, skeet, compak sporting y recorridos de caza. Es una cobertura que se usa más de lo que parece, porque casi todo el mundo acaba yendo al campo de tiro fuera de temporada.
Ojo con una cosa: entrenar no es competir. Para los campeonatos oficiales, las federaciones suelen exigir un capital de responsabilidad civil mayor y la licencia federativa correspondiente.
Qué pasa si cazas sin seguro
Es infracción grave en la mayoría de comunidades autónomas, con sanción económica, posible retirada de la licencia e intervención del arma. Y lo más caro no es la multa: si causas un daño, lo pagas tú. Si vas a cazar en una batida donde el seguro se comprueba, ni siquiera te dejarán entrar en el puesto.
Antes de firmar, comprueba estas cuatro cosas
El capital de la responsabilidad civil voluntaria, que es lo que de verdad te protege. Cuántos perros cubre y si están excluidos los tuyos. Si incluye accidentes del cazador y con qué capital, porque el accidente que más se repite es una caída, no un disparo. Y desde cuándo estás cubierto: la póliza cubre desde el día que se emite, nunca hacia atrás, así que contrátala antes de la media veda o de la apertura, no la víspera.
Si quieres que miremos tu póliza actual y te digamos qué te falta y qué te sobra, mándanosla y te lo decimos claro. Y si prefieres contratarlo directamente, lo emitimos en el día: pásate por la oficina de Castalla, llámanos al 965 560 838 o escríbenos por WhatsApp.
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